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Durendal

Historias sobre armas: Durandarte - La espada más afilada de la historia

07/06/2016 09:00 AM

Uno de los objetivos de nuestro contenido de la comunidad es hacer que los jugadores de For Honor sepan cuáles son las referencias del mundo real en las que se inspira el juego. En esta serie de artículos, “Historias sobre armas”, hablaremos sobre armas legendarias, tanto reales como ficticias, que han servido de inspiración a nuestro equipo para crear las armas de los caballeros, los vikingos y los samuráis de For Honor.

Durandarte es una de las primeras armas que nos viene a la mente cuando pensamos en armas míticas relacionadas con la cultura y fantasía guerrera de los caballeros. Esta arma es una espada francesa conocida en la literatura por ser la “más afilada del mundo”. Aparece en el poema épico "El cantar de Roldán" ("La Chanson de Roland"), uno de los poemas más antiguos y conocidos de la literatura francesa, escrito entre el siglo XI y el XII. La obra literaria contiene 4000 versos que cuentan la historia de la batalla de Roncesvalles, en el 778 a. C., durante el reinado de Carlomagno, rey de los francos. Roldán fue el principal paladín del rey, el que plantó cara a los bretones con las tropas que defendían las fronteras de los francos. Aunque Joyosa, la espada de Carlomagno, también es muy conocida, lo cierto es que palidece ante la grandiosidad de la hoja del paladín. Roldán es uno de los caballeros más famosos de la literatura medieval europea, un gran líder conocido por su cuerno de olifante, su fiel corcel Veillantif y, por supuesto, su espada inquebrantable, Durandarte.

Roldán


Según el mito, fue Völundr quien forjó Durandarte, un herrero nórdico muy prolífico conocido por su maldad, pero también por usar elementos mágicos en sus creaciones. Al parecer, también se le conoce por haber forjado Excálibur, la legendaria espada mágica del rey Arturo, tal y como aparece escrito en muchas historias fantásticas y épicas de la era medieval. Se cuenta que Durandarte contiene reliquias cristianas: un diente de san Pedro, la sangre de san Basilio, cabellos de san Dionisio y un trozo del atuendo de la virgen María. Otras leyendas cuentan que fue un ángel quien entregó Durandarte a Carlomagno, mientras que otras aseguran que, tiempo atrás, había pertenecido a Héctor de Troya.

 Völundr el herrero


Lo más interesante sobre Durandarte es que las historias sobre su creación se remontan mucho más allá de la mitología caballeresca europea. Indagar en su historia significa emprender el viaje por muchas leyendas de la edad media: desde historias sobre legendarios guerreros de renombre, a historias de dioses y de magos. Además, al haber sido creada por un herrero nórdico, en esa mitología también hay constancia de ella. Algunas historias incluso aseguran que la espada llegó a pertenecer a Héctor de Troya, el legendario príncipe troyano que luchó y, supuestamente, mató a 31 000 guerreros griegos para proteger a Troya de la invasión.

Según "El cantar de Roldán", el paladín blandió Durandarte para luchar contra un ejército de más de 100 000 sarracenos y que Carlomagno pudiese retirarse a Francia con su ejército. Durante la batalla le cortó la mano derecha a Marsilio, el rey sarraceno, y decapitó a su hijo, Jursaleu. En algún momento, Roldán intentó destruir Durandarte para asegurarse de que no acabara en manos de sus enemigos, pero al intentar romperla contra las rocas, creó una grieta de más de 100 metros de altura en los Pirineos, lo que se conoce hoy en día como “la brecha de Roldán”. Otra leyenda, la más interesante, dice que la lanzó al aire para deshacerse de ella, pero que aterrizó como por arte de magia y se incrustó en una roca de la ciudad de Rocamadour, en Francia. Lo curioso es que hay una espada de verdad incrustada en una roca de esa ciudad, y mucha gente cree que es la verdadera Durandarte, dejada ahí por Roldán muchos siglos atrás.

Durandarte, incrustada en una roca de Rocamadour

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